Mensajes Artisticos
Ambas obras cubren el tema del poder religioso y su papel en el mantenimiento del control social, aunque lo hacen desde perspectivas y contextos diferentes. En "El Papa Inocencio X", Velázquez destaca el poder legítimo de la Iglesia y del papa como su representante (Artble). El detalle en el rostro del Papa y la riqueza de sus vestiduras no solo representan su autoridad personal, sino también la vasta influencia de la Iglesia en la sociedad de la época. La figura del papa es imponente, con una expresión que transmite sabiduría y orden. Velasquez intenta humanizar al Papa a través de su iluminación sutil del Papa y la complejidad de su expresión. El detalle utilizado por Velasquez crea una vista del Papa que es humanizadora y poderosa a la vez. En este retrato Velázquez glorifica el poder de la Iglesia, haciéndola parecer como una institución indudablemente benévola y central para el orden social.
En turno, Goya adopta una postura crítica hacia ese mismo poder en "Tribunal de la Inquisición" (Wikiart). En vez de exaltar a los líderes religiosos, Goya representa los aspectos oscuros del poder religioso, particularmente su capacidad para generar miedo y matar la disidencia. La escena del tribunal inquisitorial está a sombras, que refuerza la sensación de opresión y temor. Los jueces están pintados de una forma oscura y poco detallada, y representan la fuerza deshumanizadora de la Inquisición. Los acusados aparecen sumisos y anónimos, simbolizando la pérdida de individualidad bajo un régimen autoritario. A diferencia de Velasquez, Goya da una advertencia sobre los peligros de un poder religioso sin control, que utiliza el miedo y la violencia para mantener su dominio sobre las personas.